La chica del puente (Patrice Leconte, 1999)
Gabor es un lanzador de cuchillos que salva la vida a Adéle, convenciéndola para que no se lance al Sena desde uno de sus puentes. Adéle siempre ha tenido mala suerte con todo el mundo, Gabor es un tanto mentiro, pero en el fondo tiene buen corazón. Ambos deciden unir sus vidas y saben que si por alguna razón están separados, pueden hablarse en la distancia. Pero Adéle es una persona inestable, se cansa pronto y llegar a conquistar una mujer así puede convertirse en una tarea complicada para cualquier hombre. A pesar de todo, tiene todo aquello en lo que se fijaría cualquiera cuando un hombre busca mujer.

Considero que los dos personajes protagonistas de la cinta están bien dibujados y bien interpretados por los actores. Notable resulta la fotografía en blanco y negro. Por otra parte la historia de amor que nos narra la película, es una historia de amor poco convencional, dicho tipo de historias, en muchos casos son tratadas con menos gusto y delicadeza.
La chica del puente es una película que conquista y se hace cómplice del espectador en cada momento que pasa. Creo además que es una película que puede gustar a todo el mundo, no importa si estáis solteros en Santiago de Compostela, o por el contrario estáis solteros en Mérida, puesto que esta historia de amor singular os acabará conquistando por igual.
